Traducción y derechos lingüísticos

FIT-trans“Los derechos lingüísticos: esenciales para todos los derechos humanos”

Comunicado de la Federación Internacional de Traductores (FIT) En  saludo al Día Internacional de la Traducción 2014

La mayoría de las personas nunca han oído hablar de los derechos lingüísticos. ¿Qué significa esto concretamente y por qué es importante?

Si hemos de asumir que todos los seres humanos tienen el mismo derecho inherente a la dignidad, la libertad, la justicia, la salud y la paz, tal como se refleja en la Declaración Universal de los Derechos Humanos de la ONU, entonces tenemos que considerar cómo se han de alcanzar, ejercitar y proteger esos derechos. Independientemente de las leyes, los reglamentos o las condiciones del medio ambiente en que todos vivimos, se necesitará una comunicación eficaz para que seamos capaces de defender estos derechos. Sin ser capaces de entender y expresarnos en nuestra lengua materna, simplemente no seremos capaces de explicarnos o defendernos cuando enfrentemos una difícil situación que amenace a esos derechos de dignidad, libertad, justicia, salud y paz.

Hay una amplia gama de situaciones en las que los derechos humanos pueden ser amenazados si las personas no son capaces de ejercer sus derechos lingüísticos. Pensemos en los inmigrantes, los refugiados, los que solicitan asilo, los turistas y en las personas que trabajan en el extranjero. ¿Qué pasaría si enfermaran y tuvieran que consultar a un médico especialista, o inconscientemente infringieran una ley, o tuvieran  que solicitar los servicios sociales o estuvieran involucrados en una disputa con su empleador?

¿Cómo podrían ejercer sus derechos cuando ni siquiera pueden comunicar sus necesidades  básicas y condiciones, ya que están obligados a utilizar un idioma que no hablan ni escriben? Aquí es donde los intérpretes, traductores y terminólogos -todos los profesionales de la lengua- juegan un papel esencial.

Tomemos el ejemplo de la justicia y la salud. Si se nos acusa de un delito, tenemos que entender los documentos que se nos pide que firmemos y las palabras que nos dicen el juez, los abogados u otros profesionales de la ley. En un hospital, ¿cómo podemos buscar tratamiento si no podemos explicar nuestros síntomas para que un médico diagnostique nuestra enfermedad, o firmar un formulario de consentimiento informado, si no entendemos lo que dice?

Aquí es donde los profesionales de la lengua juegan su función. Estos profesionales garantizan que las personas que no hablan el idioma dominante puedan entender y ser entendidos, y acceder a estos servicios, para que la comunicación efectiva se lleve a cabo y sus derechos humanos fundamentales sean protegidos. Los terminólogos entrenados en estas áreas especializadas trabajan para unificar  la terminología dentro y entre los diferentes idiomas para que pueda ocurrir la debida diligencia y para que pueda garantizarse la seguridad del paciente. Lo mismo se aplica cuando los terminólogos compilan glosarios o los traductores e intérpretes interceptan  mensajes   en idiomas extranjeros, escritos y orales,   que son una amenaza para nuestra seguridad y para  la paz. Otras áreas en las que los servicios de idiomas son esenciales incluyen los servicios sociales, los servicios gubernamentales y la gran cantidad de documentos que los ciudadanos necesitan comprender con el fin de garantizar sus derechos y la protección de su seguridad.

La imposibilidad de obtener estos servicios lingüísticos esenciales ha dado lugar a horrendos casos documentados de injusticia, encarcelamiento e irreversibles resultados negativos de salud. Todos tenemos que trabajar juntos para crear conciencia y garantizar que los servicios de idiomas estén disponibles en todas las interrelaciones entre el público y los proveedores de servicios.

Unámonos en la educación del público en cuanto a los derechos lingüísticos en el Día Internacional de la Traducción del 30 de septiembre de 2014.’

Izabel S. Arocha (International Medical Interpreters Association)

Traducido del inglés por Gretchen González Nieto
Licenciada en Lengua Inglesa y  traductora del CNICM-Infomed

Accede aquí al artículo original publicado por el departamento de Traducciones del Centro Nacional de Información  de Ciencias Médicas Infomed (CNICM-Infomed)

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Sociedad, traducción y cultura

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Sociedad, traducción y cultura
Jorge Avendaño-Inestrillas
Jefe del Departamento de Publicaciones, Facultad de Medicina, Universidad Nacional Autónoma de México (México)

Antes de entrar de lleno al tema de estas reflexiones personales quisiera repetir el título de las mismas: «Sociedad, traducción y cultura».
¿Por qué esos tres conceptos? ¿ Por qué en ese orden y no en otro? Porque creo que la traducción, el traductor, ha sido, es y seguirá siendo un eslabón fundamental entre la sociedad y la cultura; entre las sociedades y las culturas.

El hombre ha sido traductor desde siempre. Los hombres primitivos tradujeron el lenguaje del viento, el mar y de las estrellas. Observaron
los fenómenos de la Naturaleza y los interpretaron para conocer su significado, sus consecuencias, los peligros que anunciaban. Tal vez el primer traductor tenía algo de mago.

Traducir es decodificar. El traductor transforma un lenguaje cifrado en un lenguaje comprensible para todos. Ejemplos sencillos de esos lenguajes cifrados son el telégrafo, con su clave Morse; las banderas de colores por medio de las cuales los marineros transmiten mensajes de un barco a otro; los pictogramas de las cuevas de Altamira o los glifos de las estelas mayas. Todos ellos necesitan ser decodificados, traducidos, interpretados, trasladados a lenguajes conocidos.

[…]

La traducción es una tarea sensual. Un trabajo con los sentidos. Cuando perdemos la vista, afinamos el tacto y el oído para captar el mundo que nos rodea. Si quedamos sordos, tendremos que aprender el lenguaje de las señas. Si estamos en un país extraño al nuestro echaremos mano de un diccionario para hacernos entender con los demás.

Si te ha interesado este sugerente texto tanto como a mí, lee aquí el artículo completo de Jorge Avendaño-Inestrillas, publicado por  TREMÉDICA, la Asociación Internacional de Traductores y Redactores de Ciencias Médicas y Afines.

Traducción y derechos humanos

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La celda del Cuartel de Caballería es fría y oscura. Desde la noche del viernes 29 de agosto de 1794, por orden del oidor Joaquín Mosquera, don Antonio Nariño y Alvarez está allí preso e incomunicado. El puntilloso ministro de la Real Audiencia y juez comisionado para instruir el proceso contra el prócer lo ha reducido a prisión, no importa si ha sido antes alcalde de la ciudad y ahora tesorero de Diezmos del arzobispo. Hay resentimiento y odio en Mosquera contra Nariño y, como para hacer méritos con el virrey, basado en la denuncia de un par de españoles de baja condición -Carrasco y González- el oidor sume al Precursor en la desgracia.

Se le acusa de haber traducido y hecho circular, a finales de 1793, -es probable que también fuera de la colonia- un impreso con la traducción de los diecisiete artículos promulgados por la Asamblea Nacional Constituyente de Francia dos años antes y que se dice van en contra de Dios y del gobierno del rey. La ideología de la revolución de la independencia está en marcha. Aunque ignora el turbión que arrollará su vida, sí conoce las repercusiones que para la libertad del Reino implica su decisión como editor…..

Continúa aquí la lectura de este interesante episodio de la biografía de Antonio Nariño (Colombia 1765-1823), considerado uno de los precursores de la emancipación de las colonias americanas del Imperio Español.