¿Quién teme al género? Traducción y lenguaje inclusivo

Fuente: MF Librería

Me he propuesto que no haya ninguna marca de género que no esté previamente en el inglés, en un intento de no dar nada por hecho y de no dar al binarismo más lugar del que le da la autora. Empiezo a creer que es posible. Esto me ha llevado a una reflexión fantástica sobre género, binarismo y lenguaje que no me esperaba en absoluto. He dado un paso que ya no tiene marcha atrás, como si me hubiera cambiado la perspectiva sobre el mundo.

Alicia Martorell Linares

Así comienza Alicia Martorell su genial reflexión sobre el ejercicio de inmersión, entre otros temas, en las aguas procelosas del lenguaje inclusivo al que la llevó la traducción de ¿Quién teme al género?, de Judith Butler.

Otras dos perlas:

Algunas de las cosas que detecto en esta primera revisión:

  • Se me escapan artículos por doquier. No sirve de nada que encuentres un sustantivo o un adjetivo epiceno o neutro si tiene que ir precedido por «los» o «las». Los artículos masculinos son una plaga que se me infiltra por todas partes.
  • Voy encontrando nuevas fórmulas para suprimir las marcas de género que no se me habían ocurrido en el primer borrador. Esa es una de las cosas que más me maravilla: la capacidad infinita de mejorar las cosas poco a poco y con mucha paciencia (el método del abate Faria con la cucharita).
  • Puedo destensar bastante la sintaxis, pero la mayor parte del trabajo está hecho. Eso quiere decir que he hecho la primera versión muy concentrada. No obstante, sigo reformulando y simplificando las frases y despegándome del inglés. No importa las veces que leas un texto, siempre podrás hacer más.

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Realmente los artículos son una complicación. Si no quiero poner «niñas y niños», tengo que poner «menores», pero es una palabra complicada de usar sin artículo. Y ese artículo va a ser masculino, no puede ser otra cosa. Ninguna de las dos opciones me gusta, pero tampoco quiero usar opciones poco naturales. No termino de encontrar una salida convincente para este problema. Estoy alternando diferentes opciones para no sobrecargar, solo espero que quede fluido. ¿Será mejor poner «los y las menores» que poner «los niños y las niñas»? Ahí queda la pregunta.

Yo ya tengo el libro, que por supuesto os recomiendo también, y ¿qué es lo primero que he leído? Pues claro está, la nota de traducción de Alicia…

¡Gracias, Berna!

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